Apariencia del Pastor Blanco Suizo

De apariencia lobuna y denso pelaje blanco, el pastor blanco suizo es uno de los perros más hermosos que existen. Tanto morfológica como filogenéticamente es en esencia un pastor alemán de pelo blanco. A lo largo de su historia la raza ha recibido diferentes nombres entre los que se encuentran: Pastor americano-canadiense, Pastor alemán blanco, Pastor blanco americano, Pastor blanco.  

El pastor blanco es un perro robusto y musculoso, pero elegante y armonioso al mismo tiempo. Su cuerpo es alargado, siendo la proporción entre longitud y altura a la cruz de 12:10. La cruz es bien levantada, mientras que la espalda es horizontal y el lomo muy musculoso. La grupa, larga y medianamente ancha, se inclina suavemente hacia la base de la cola. El tórax es ovalado, bien desarrollado en la parte posterior y con el antepecho marcado. Sin embargo, el pecho no es muy amplio. Los flancos se levantan ligeramente a la altura del vientre. La cabeza de este perro es poderosa, delgada, finamente moldeada y muy bien proporcionada con el cuerpo. Aunque la depresión naso-frontal es poco marcada, es claramente visible. La nariz es negra, pero se acepta la "nariz de nieve" (total o parcialmente rosada, o que pierde pigmentación en ciertas épocas, especialmente en invierno). Los labios también son negros, delgados y bien apretados. Los ojos del pastor blanco suizo son de forma almendrada, oblicuos y de color pardo a pardo oscuro. Las orejas grandes, de inserción alta y perfectamente erguidas, son triangulares, dándole al perro la apariencia de lobo tan característica de la raza. La cola de este perro tiene forma de sable, es de inserción baja y debe llegar por lo menos al corvejón. En reposo, el perro la lleva colgando, aunque puede tener el tercio distal ligeramente curvado hacia arriba. Durante la acción, el perro levanta la cola, pero no por encima del margen de la espalda. El pelaje es una de las características de esta raza. Es de doble manto, denso, mediano o largo, y bien estirado. El pelo interno es abundante, mientras que el pelo externo es áspero y liso. El color debe ser blanco en todo el cuerpo.

En general, los pastores blancos suizos son perros inteligentes y leales. Su temperamento puede ser algo nervioso o tímido, pero cuando están bien educados y socializados se adaptan con facilidad a diferentes situaciones, por lo que pueden vivir en diferentes lugares y bajo diferentes condiciones. La socialización de los cachorros es muy importante ya que, por su naturaleza de perro pastor, los pastores blancos tienden a ser reservados y cautelosos con los extraños. Incluso pueden ser muy tímidos y llegar a ser agresivos debido al miedo. También pueden ser agresivos hacia otros perros del mismo sexo. Sin embargo, cuando están bien socializados, estos perros se pueden llevar bien con personas desconocidas, perros y otros animales. Además, cuando están bien socializados suelen llevarse muy bien con los niños y son perros muy afectuosos con sus familias.

Los pastores blancos suizos son muy inteligentes y aprenden con facilidad. Por eso, el adiestramiento canino resulta fácil con estos perros y es posible entrenarlos para diferentes actividades, ya que son tan versátiles como los pastores alemanes. Estos perros pueden responder bien a diferentes estilos de adiestramiento, pero los mejores resultados se consiguen mediante cualquier variante de adiestramiento en positivo, tal como el adiestramiento con clicker. Al ser perros relativamente tranquilos, los pastores blancos no son muy propensos a desarrollar problemas de comportamiento cuando han sido socializados correctamente. Sin embargo, es importante brindarles suficiente ejercicio y compañía para que no se aburran ni desarrollen ansiedad. Cuando no reciben los cuidados adecuados, pueden desarrollar hábitos destructivos. Con una buena socialización y educación, los pastores blancos pueden ser excelentes perros mascota, ya sea para familias con niños o para personas adultas. Eso sí, siempre hay que supervisar las interacciones entre los perros y los niños para evitar situaciones de riesgo o de maltrato, ya sea del niño al perro o viceversa.

De acuerdo con el estándar FCI de la raza, la altura a la cruz es de 60 a 66 centímetros para los machos y de 55 a 61 centímetros para las hembras. El peso ideal es de 30 a 40 kilogramos para los machos y de 25 a 35 kilogramos para las hembras.

A pesar de ser, en promedio, más saludable que muchas otras razas de perros, el pastor blanco suizo tiene predisposición a ciertas enfermedades. De acuerdo con el United White Shepherd Club, entre las enfermedades comunes en la raza se encuentran: alergias, dermatitis, torsión gástrica, epilepsia, enfermedades cardíacas y displasia de cadera. Entre las enfermedades menos comunes de la raza se encuentran la enfermedad de Adison, las cataratas y osteodistrofia hipertrófica.

El pelaje es relativamente fácil de cuidar, ya que sólo necesita el cepillado una o dos veces por semana para mantenerse en excelente estado. No es necesario bañar a estos perros con frecuencia, ya que eso debilita el pelo, y sólo hay que hacerlo cuando están sucios.

Los pastores blancos suelen ser poco activos en interiores, pero necesitan una buena dosis diaria de ejercicios al aire libre para quemar sus energías. Necesitan por lo menos dos o tres paseos diarios, además de algún tiempo de juego. También es bueno entrenarlos en obediencia canina y, de ser posible, darles la oportunidad de practicar algún deporte.

Estos perros también necesitan compañía. Al ser perros pastores, evolucionaron para vivir en contacto con otros animales, incluidos los humanos. No necesitan ser acariciados todo el tiempo, ni pasar cada minuto del día con sus propietarios, pero sí necesitan tiempo de calidad con ellos cada día. Aunque estos perros pueden vivir afuera, también se pueden adaptar bien a la vida en un piso, siempre y cuando se les brinde suficiente ejercicio diario.